Google quiso premiar con un exclusivo training a las parejas finalistas de la competición española Young Lions Cyber 2017, que se celebró en sus oficinas de París el 27 de junio.  Asistieron el equipo compuesto por Eva Landaluce y Flavio Jiménez de la agencia Keppler22b (pareja ganadora de la competición española y representante de España en la competición internacional) y Javier López y Marta Vega de la agencia Sr. Burns (finalistas). Eva y Flavio comparten su experiencia

 

 

Son las 9:30 am, empieza el día y no nos podemos hacer la más mínima idea de lo que nos espera.

Cuatro españoles con sus cuatro maletones en la puerta de Google París esperando a la que iba a ser una de las mejores experiencias de sus vidas. Empezamos con un buen desayuno al estilo Google, bien lleno de contenido, de esos que te cargan las pilas.

Y nos pusimos en marcha. La primera parada, el Youtube Space.

Allí aprendimos que para ser youtuber no hay reglas. Por eso, YouTube se queda al margen del proceso creativo y se limita a ofrecer soporte técnico a los youtubers para mejorar la calidad de los vídeos. Es un espacio que también les sirve para conocer a otros creadores e incluso organizan charlas entre ellos. Su utilidad está probada, ya que muchos de los youtubers que pasan por este espacio dan un gran salto en cuanto a número de suscriptores.

 

Con Vanessa Seban aprendimos que si una marca quiere hacer publicidad con un youtuber y que sea un éxito, tiene que ser orgánica, integrada y no invasiva. Generar contenido, no product placement. En definitiva, que no parezca publicidad, porque además de no cumplir el objetivo, se puede volver contra los propios youtubers. Especialmente los gamers son un sector mucho más hermético y con el que cuesta más hacer campañas.

También aprendimos lo que era el programmatic advertising, una nueva fórmula que va a revolucionar la publicidad digital y que trata de optimizar las campañas y planificar estrategias para llegar al público exacto que buscamos, en el momento exacto que lo necesitamos, en tiempo real. Todo gracias a la tecnología.

 

Otro asunto a tener en cuenta es lo difícil que es mantener la atención del público. Sin embargo, gracias a la plataforma de Internal YouTube Analitics se puede ver segundo a segundo cómo incrementa o disminuye la atención de las personas. Así, algunas marcas han aprovechado esta información sobre cuándo la gente deja de ver su vídeo y han ido modificando las partes que funcionan peor.

Un ejemplo de esto es la campaña de Poopurri.com – Girls don’t Pop. Lanzaron tres ediciones diferentes y revisaron las estadísticas para componer finalmente entre las tres el vídeo final.

 

A través de Think with Google y YouTube ad leaderboard se puede aprender mucho sobre los usuarios y su comportamiento, las últimas tendencias del mundo y la tecnología, y además te permite ver mes a mes las campañas más populares de la red y conocer qué agencias las han hecho. Un think tank en toda regla.

En Google lo tienen claro, es necesario compartir y mezclar los conocimientos de todos los departamentos, por eso hacen una reunión cada viernes con los miembros de cada sector. Es una forma de aprender de los demás y tener una visión mucho más amplia.

 

 

En el café con Jonathan Becquemin, producer en The Zoo y con Edouard Benadava, (YouTube partnerships), nos abrieron aún más los ojos. El primero nos dio una visión aérea sobre la locura que supone ser uno de los 120 privilegiados de todo el mundo que trabajan que en The Zoo. Nos contó cómo era trabajar ahí, algunos de los casos en los que ha trabajado y cuál era el criterio de The Zoo para seleccionar los casos en los que van a colaborar, porque solo los más brillantes y prometedores son llevados a cabo con ellos. Edouard nos mostró la otra cara de la industria de YouTube, cómo se monetariza el  contenido para los creadores y cómo obtienen ingresos con los anuncios.

 

Con The Zoo aprendimos que no es necesario un presupuesto desorbitado ni una tecnología imposible para desarrollar una campaña digital. No debemos temer a la tecnología sino verla como una posibilidad más para llegar a nuestro target de una forma natural. Es tarea de todos ser parte de ese proceso de educar a los clientes y a las agencias más tradicionales que se resisten a usar la tecnología.

Un problema es que si la tecnología es complicada o costosa, la idea podría no ser escalable. A veces son procesos muy largos para desarrollarla. Sin embargo, hay que verlo como un prototipo y a partir de ahí conseguir que otras marcas o inversores se sumen para que replicarla sea más sencillo. Vimos casos y más casos de éxito en los que habían colaborado, entre ellos Mission Impecable o Coded Couture y también otras locuras cómo: Google Wind, que nos hizo ver que Google podría ser capaz de todo.

A pesar de todos los avances tecnológicos, la idea y el concepto sigue primando, la tecnología es una forma de amplificarla y hacerla posible.

 

A nivel personal, aprendimos que nada es imposible. Aunque a veces lo parezca, hay que intentarlo y no tirar la toalla.  Desde luego, ha sido un máster intensivo en digital, sentimos que nos llevamos algo único, las claves de trabajar y colaborar con lo más alto de la industria digital, Google. Nos llevamos sus secretos, ya que muy pocos pueden vivir lo que nosotros hemos vivido en esta jornada. Y nos sentimos unos privilegiados por haber aprendido de personas tan importantes con las que ojalá algún día podamos trabajar o colaborar en proyectos como los que nos han enseñado. Sin duda, una de las experiencias más enriquecedoras de nuestras vidas, que no lo olvidaremos nunca.

 

 

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